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El impacto del consumo de sustancias durante la gestación encendió las alertas sanitarias en todo el país. Tras la difusión de un informe del Ministerio de Salud de Córdoba —en articulación con investigaciones periodísticas de Ruido y Chequeado—, se confirmó que en los últimos tres años se registraron 245 bebés nacidos con síndrome de abstinencia neonatal en la provincia. La cifra refleja la compleja realidad de niños expuestos directamente a las adicciones de sus madres antes de nacer.

La Dra. María Noelia Nieves, médica pediatra neonatóloga y secretaria del Comité de Estudios Feto Neonatales de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), analizó la gravedad del panorama. 

La especialista explicó que los síntomas dependen directamente de la sustancia consumida y de la cercanía del consumo con el parto. "Nacen con algunos síntomas como taquicardia, dificultad para respirar, temblores, irritabilidad, dificultad para alimentarse e incluso convulsiones, que nosotros los pediatras y neonatólogos podemos identificar. Existen escalas ya estandarizadas para conocer cuál es el grado de abstinencia y tratarlos".

Aunque en Córdoba la cocaína representa más del 70% de las detecciones clínicas de adictas al momento del parto, la profesional remarcó que las drogas ilícitas no son la única amenaza. Sustancias de consumo social, como el alcohol y el tabaco, generan secuelas graves que suelen pasar desapercibidas en los primeros días de vida. "Lo más preocupante es que el consumo de sustancias lícitas no da manifestaciones al momento del nacimiento. Tal vez son niños que en la etapa escolar tienen problemas en su neurodesarrollo y, al hacer una evaluación retrospectiva, vemos que fueron gestaciones donde hubo consumo de alcohol".

Respecto al consumo de marihuana y su creciente percepción de inocuidad en la sociedad, Nieves fue categórica: si bien no desencadena el cuadro agudo de abstinencia típico de la cocaína, impacta directamente en el desarrollo biológico del feto. "No es inocua. Puede generar alteraciones en el neurodesarrollo, bajo peso o retardo de crecimiento. La reflexión central es que en el embarazo el consumo de todas estas sustancias es cero".

Desde la SAP sostienen que la clave médica y de política pública radica en la prevención primaria antes del diagnóstico en sala de partos. "Lo que nos preocupa más como pediatras es cómo llegar a la prevención, que la mujer en edad fértil o ya gestando conozca todos los datos relevantes. A pesar de tener números en la actualidad, nos interesa visibilizar que estamos frente a este contexto sobre el cual tenemos mucho por trabajar".

Autor: admin