Paro aceitero: "El pedido es exagerado, la discusión es rehén de la política"
La negociación salarial entre el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) y las empresas del sector atraviesa horas decisivas. A pocos días del vencimiento de la conciliación obligatoria (17 de junio), el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), Gustavo Idígoras, expresó su preocupación por la falta de avances en las conversaciones y advirtió que un conflicto por tiempo indeterminado podría paralizar la actividad exportadora en el cordón industrial del Gran Rosario.
En diálogo con Cadena 3, Idígoras señaló que las empresas mantienen la expectativa de alcanzar un entendimiento antes de que finalicen los plazos legales. “Apostamos a que haya un acuerdo. Casi hacemos un llamado a la solidaridad para que mañana pueda haber una negociación real”, afirmó.
Sin embargo, sostuvo que hasta el momento las posiciones gremiales dificultan cualquier acercamiento. “El pedido del 20% es un pedido que ellos mismos consideran exagerado. Da la impresión de que es más una herramienta para llevar esto a un paro por tiempo indeterminado que una verdadera discusión salarial”, manifestó.
El dirigente empresario consideró que detrás del conflicto existen motivaciones políticas. “Uno de los secretarios generales de la Federación Aceitera ya ha dicho que la forma de derrumbar la política económica argentina es hacer paros en las actividades que generan divisas”, recordó.
En ese sentido, aseguró que la cuestión salarial quedó relegada frente a otros intereses. “La discusión salarial es hoy un rehén de una estrategia política. Hay un mix entre posicionamiento gremial y oposición a las políticas económicas nacionales”, explicó.
Idígoras remarcó que las empresas realizaron mejoras salariales que acompañan la evolución de los precios. “Ha habido un anticipo de mejora salarial del 13,8% con una inflación del 14,7%, y esa diferencia se va ajustando mes a mes. Nadie va a perder capacidad adquisitiva”, sostuvo.
Pese a ello, advirtió que el escenario actual sigue siendo delicado. “Lamentablemente, hoy el escenario es que después del 25 podríamos entrar en un nivel de conflicto por tiempo indeterminado”, alertó.
El titular de CIARA destacó además que el momento elegido para una medida de fuerza coincide con una campaña agrícola excepcional. “Tenemos una cosecha muy buena. Ya llegaron 14 millones de toneladas de trigo a los puertos y todavía faltan varias más. También estamos ante una producción récord de maíz y una muy buena campaña de soja”, detalló.
Según explicó, una paralización afectaría a toda la cadena productiva. “Pierde el productor, pierde el acopio, pierde la cooperativa, pierde el transportista y todas las actividades vinculadas. También pierde el trabajador aceitero”, indicó.
Respecto de los empleados, confirmó que las empresas descontarán los días no trabajados en caso de concretarse una huelga. “Estamos amparados por la ley y creemos que es la única manera de transmitir la necesidad de una negociación real salarial y no política”, afirmó.
Idígoras calculó que el impacto económico también alcanzaría a los trabajadores del sector. “Cada día de paro representa aproximadamente 160 mil pesos menos. En una semana es casi un millón de pesos que se deja de percibir”, puntualizó.
La coyuntura portuaria
Además, alertó sobre las consecuencias internacionales que tendría una interrupción de la actividad portuaria. “Pasamos a ser un puerto sucio, un puerto no confiable. Los importadores de India ya nos están preguntando cuándo podría comenzar el paro y buscan alternativas en Brasil o Estados Unidos”, reveló.
Para el dirigente, el daño no sería únicamente económico sino también reputacional. “Argentina es un jugador muy importante a nivel mundial. Cuando se generan estas situaciones, se golpea nuestra credibilidad como proveedor internacional”, explicó.
También destacó el impacto que la actividad portuaria tiene sobre las localidades del cordón industrial. “Hoy Timbúes o San Lorenzo tienen algunos de los niveles de ingreso más altos del país gracias al desarrollo portuario. Allí se financian servicios médicos, educativos, recreativos y obras de infraestructura”, señaló.
En otro tramo de la entrevista, Idígoras se refirió al proceso de licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay, al que calificó como estratégico para la competitividad argentina. “Necesitamos una hidrovía adaptada a la realidad actual, con mayor profundidad, mejor balizamiento y más tecnología. Es nuestra verdadera autopista hacia el mundo”, afirmó.
Luego se refirió a las inversiones necesarias para mejorar los accesos a los puertos santafesinos y sostuvo que el sector privado está dispuesto a colaborar con la tasa portuaria, pero aclaró: “El fideicomiso nos parece una buena medida, pero claramente cuando nos presentaron la idea de USD 1,5 por tonelada, pegamos el grito en el cielo porque es un costo elevado en relación con el valor final de los productos. Así que estamos en conversaciones”.
Por otro lado, consultado por la situación del jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, planteó: “Cuando uno toma decisiones de inversión, y son decisiones de inversión grandes, de largo plazo, no mira tanto las constituciones de los gabinetes. Mira la política económica y la sostenibilidad de dicha política económica. La mirada está dada en las elecciones del año que viene más que en la composición del gabinete”.
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