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Un caso conmocionante sacude al país: dos mujeres descubrieron, más de cuatro décadas después, que fueron intercambiadas al nacer en el Hospital Italiano de Buenos Aires. El hecho ocurrió en 1986, pero permaneció oculto hasta 2024, cuando una de ellas inició una investigación que terminó revelando una verdad impensada.

Todo comenzó cuando una de las mujeres, radicada en Estados Unidos, decidió realizarse un estudio genético por curiosidad. El resultado generó las primeras dudas: no había coincidencia biológica con quienes creía que eran sus padres. “Se lo hicieron por curiosidad y nada más, y surgió esto”, explicó el abogado Ignacio Leguizamón Peña.

A partir de allí, la familia avanzó con pruebas de ADN que confirmaron lo inesperado: no existía vínculo genético. Frente a esa situación, tomaron una decisión clave. “Queremos saber la verdad, queremos saber dónde está nuestra hija biológica”, le plantearon al abogado, dando inicio a la búsqueda.

La investigación fue compleja y minuciosa. A partir de registros del hospital y del Registro Civil, el letrado reconstruyó los nacimientos de esos días de marzo de 1986. Detectó inconsistencias en las planillas y logró identificar a otra bebé nacida con apenas minutos de diferencia, atendida por la misma partera.

Con esos datos, inició un trabajo de campo que incluyó bases de datos, domicilios y verificaciones personales. El momento más impactante llegó cuando se presentó en una casa del conurbano bonaerense. “Tuve que explicar con la mayor delicadeza posible por qué estaba ahí”, relató, en una conversación que duró casi una hora en la puerta.

Luego llegaron las pruebas de ADN cruzadas, que confirmaron el intercambio. Desde entonces, ambas familias comenzaron un proceso tan doloroso como necesario: reconstruir la verdad y conocerse entre sí. El primer encuentro se dio en un shopping de Buenos Aires, donde madres e hijas se vieron cara a cara por primera vez.

Lejos de romper los vínculos construidos durante décadas, las familias decidieron sostenerlos. “Los que son padres de crianza lo van a seguir siendo”, explicó el abogado, destacando la madurez con la que ambas partes enfrentaron la situación.

El entramado familiar se volvió complejo: aparecen padres biológicos, padres de crianza, hermanos y hasta nietos que ahora forman parte de una nueva realidad. “Es terrible el tema”, resumió el letrado, quien además confesó el impacto personal del caso: “Nunca lloré tanto en mi vida como con esto”.

En paralelo, avanza una causa judicial. En el fuero civil se busca una reparación por el daño ocasionado, mientras que en el ámbito penal se investiga la posible responsabilidad del centro de salud. Ya hubo allanamientos y se analiza documentación clave.

Ahora, con la verdad sobre la mesa, comienza una nueva etapa. Un camino largo y complejo, donde cada familia deberá reconstruir su historia. “Tienen que construir vínculos”, concluyó el abogado, en un proceso donde la identidad biológica aparece, pero los afectos construidos siguen ocupando un lugar central.

Autor: admin