Caso Ángel López: el fiscal sospecha que el padrastro fue el autor de los golpes
Con tres medidas, el gobierno nacional profundiza el ajuste
El gobierno nacional anunció ayer una serie de medidas con el objetivo de lograr un ahorro fiscal de 65.500 millones de pesos durante este año y el próximo, en el marco del ajuste pactado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el desembolso de un millonario auxilio financiero.
Mediante tres decretos firmados por el ministro de Hacienda y Finanzas, Nicolás Dujovne, el Gobierno dispuso suspender por seis meses la baja de las retenciones prevista para aceites y harinas de soja, eliminar el Fondo Federal Solidario (FFS) a través del cual se transfería a provincias y municipios el 30% de la recaudación de los derechos de exportación a la soja y reducir un 66% el monto total pagado en concepto de reintegros a la exportación, de acuerdo con un esquema diferenciado por producto.
Es necesario aclarar que no se modificará el esquema que baja gradualmente las retenciones de los granos. De hecho, según la información oficial, las alícuotas a la soja vienen reduciéndose de forma sostenida, de 35% en 2015 a 26% actual. Lo que se modificó es la baja de los productos derivados del poroto como el aceite y las harinas, cuya alícuota se redujo de 32% en 2015 a 23% actual. Este es el esquema que se decidió suspender por seis meses. De esta manera, la Nación tendrá un ingreso adicional de 1.500 millones de pesos en 2018 y de 12.000 millones en 2019.
Además, la cartera que dirige Dujovne dispuso reducir un 66% el monto total pagado en concepto de reintegros a la exportación, de acuerdo con un esquema diferenciado por producto. En ese sentido, Hacienda resaltó que los reintegros a la exportación “justifican su existencia en la vigencia de impuestos indirectos que se acumulan durante el proceso de producción y que no tienen una devolución al exportarse”.
A su vez, agregó que “la reforma tributaria y el pacto fiscal, que reducen los impuestos al cheque y a los ingresos brutos, generan el espacio para que dichos reintegros puedan ser reducidos”, justificó. En el caso de la agroindustria, por ejemplo, las exportaciones de carnes bovinas enfriadas tienen un reintegro de 5,8% y las de harinas de trigo, de 4%. Los detalles se darán a conocer, presumiblemente, cuando se publiquen las normativas.
Finalmente, a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), se eliminó el FFS, a través del cual se transfería a provincias y municipios el 30% de la recaudación de los derechos de exportación a la soja.
“Misil contra el valor agregado”
La catarata de críticas por las modificaciones económicas del gobierno nacional fue extensa y variada. Por un lado, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) manifestó “sorpresa y preocupación” por la suspensión de la baja de las retenciones establecida para aceites y harinas de soja y advirtió que podría derivar en el cierre de plantas industriales. En tanto, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo, cuestionó el recorte en los montos de reintegros a las exportaciones, al sostener que son “un misil contra el valor agregado” y calificó a las medidas tomadas por el Ejecutivo de “antinaturales”.
Respaldo de la Mesa de Enlace
El presidente de Coninangro, Carlos Iannizzotto, consideró ayer que “lo más importante es que se mantenga el esquema de baja de retenciones” a la soja y minimizó el impacto del recorte de beneficios anunciados para la industria de los derivados de la oleaginosa. “Creo que en definitiva va a ser un beneficio en general para derramar algún peso más para el productor”, evaluó Iannizzotto. Además, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Daniel Pelegrina, manifestó que “la equiparación de los derechos de exportación del poroto de soja con respecto a los de la harina y el aceite es un reclamo histórico de la producción que finalmente fue escuchado”.
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