El argentino quedó en la historia junto a otro árbitro argentino (Horacio Elizondo) por ser los únicos en dirigir el partido inaugural y la final. El misionero se destacó, aunque no fue brillante como en Brasil 2014. Un árbitro a la altura de lo que pide FIFA. En la final corrió 12 kilómetros, sancionó 27 faltas, sacó tres amarillas. Estuvo acompañado por Juan Pablo Belatti y Hernán Maidana. En Rusia 2018 dirigió: Rusia-Arabia, México-Suecia, Francia-Uruguay, Dinamarca-Croacia y Francia-Croacia
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